Tesoros del mercadillo

Pues sí, me gustan más los muebles viejos que a un niño un caramelo. Y los mercadillos de segunda m...

Pues sí, me gustan más los muebles viejos que a un niño un caramelo. Y los mercadillos de segunda mano me parecen mágicos: me encanta poder rescatar los objetos que otros no quieren, pero están cargados de historia. Así que, lo reconozco, soy adicta, adicta a los mercados de los domingos, adicta a todocolección, al regateo, incluso a cotillear en la basura cuando dejan muebles por la calle.

Mi última adquisición me tuvo varios días en un sinvivir. Desde que lo vi, supe que LO NECESITABA, pero realmente no tenía sitio en casa... Así que, después de un rato babeando, lo dejé allí con un pedacito de mi corazón. Por supuesto, me arrepentí muchísimo así que la semana siguiente volví, intentado hacerme a la idea de que quizás ya no estaría pero... ¡El señor del puesto no lo había vendido aún y encima me hizo un descuento!

De momento descansa en una esquina del salón, a la espera de encontrar un hueco más adecuado, pero hasta ahí me encanta.

Se trata de una caja de letras de imprenta. Conserva la dirección de la antigua imprenta a la que la enviaron desde Barcelona a saber cuándo y hasta la caja me parece genial. Tiene números, letras y signos de distintos tamaños, la mayoría llenos de tinta aún. Y, bueno, ya que iba a enseñárosla, he pensado aprovechar para mostraros otros tesorillos que tengo por casa... ¡Espero que os gusten!


Justo al lado de la caja, descansan una maletita y una pistola, también del mercadillo de los domingos de Cádiz:


La maleta del recibidor es de todocolección y me costó 5 euritos. En realidad estaba destinada a convertirse en la cama de mi perrillo, pero tal como llegó cayó aquí y me dio pena moverla.


Sin darme cuenta, me he convertido en una coleccionista de cajitas y juguetes antiguos, ¡pero es que son tan monos! Algunos son réplicas, como unos avioncitos voladores de Maison du Monde, pero la mayoría son también carne de mercadillo.


Como mi churri es farmacéutico, me moría de ganas por conseguir algunos detalles que se identificaran con su profesión y, mira por donde, cerraron un laboratorio y nos dijeron que querían desprenderse de todo...




Hay cuatro cosas que siempre he querido y poco a poco he ido encontrando: una máquina de escribir, una de coser, un teléfono y un ventilador. ¡Ya sólo me falta el ventilador! ¡Y sólo por unos 15 euros!




La cestita de picnic me pareció una cucada. Encima, ¡conservaba todos sus complementos en perfecto estado!



El espejo del baño estaba tirado en la basura; no es nada excepcional, pero con una manita de pintura me salvó de un apurillo, porque no encontraba ninguno que me encajara y creo que le da un toque de personalidad...


La "gordi" es "basura" de la Escuela de Artes. Cada fin de curso, se regalan los bocetos y obras que sus autores no quieren y ahí estaba. La peana en la que descansa era de la iglesia que está al lado de casa, y no sé por qué, la tiraron. Costó subirla por la escalera, porque pesa un quintal, pero valió la pena, ¿verdad?


Y, para terminar, mi pieza preferida, un silloncito de los años 40 que era de la familia de mi churri y estaba al borde de las llamas. Le quitamos las miles de capas de barniz y la retapizamos con un patchwork de restos de tela que había por casa. ¿Qué os parece el resultado?

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8 COMENTARIOS

  1. Decía que me he enamorado de todo. Me muero de ganas de conocer tu casa porque amo las casas así, llenas de tesoros y personalidad, con cosas llenas de historia. Me he vuelto loca con el teléfono, la caja de la imprenta y el espejo, que es BRUTALMENTE BONITO. Y la silla!!! Uffff increible!!!

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  2. Te prometo que he abierto la boca al ver la cesta de picnic... preciosa!!!
    Y el espejo... increíble que alguien se desprenda de algo así...
    Bss

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  3. Te prometo que he abierto la boca al ver la cesta de picnic... preciosa!!!
    Y el espejo... increíble que alguien se desprenda de algo así...
    Bss

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  4. Ulala, la caja de fuentes, los juguetes, ique espejo! y la cesta de picnic...uau...que ricos.

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  5. La caja de fuentes, las maletas, bueno... bueno... qué maravilla!
    Casualmente tengo algunas fotos de lo que me compré hace tiempo en el barratillo de la zona y resulta que también le puse el nombre de tesoros del mercadillo, jaja.

    Una publicación preciosa, enhorabuena!

    Besitos,

    Anne.

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  6. ¡¡¡Tu gordi es una monería, Marta!!! Se ve que pesa tela, jeje. Ahora nos toca a nosotras, a ver si tenemos tu suerte y encontramos algo en el mercadillo. El jueves que viene toca ir a uno de ellos.

    Besos

    J&Y

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  7. Tu casa está llena de tesoros!!!!!!!!! rgacias por mostrárnoslos.
    No me extraña que no te resistieras a llevarte la cesta de picnic, es la bomba.

    un beso!!!

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