El calzonazos

La hija quinceañera de mi vecina del bajo acaba de empezar a salir con un chavalín muy guapete llam...

La hija quinceañera de mi vecina del bajo acaba de empezar a salir con un chavalín muy guapete llamado Pablo. Me ha encantado ser testigo del desarrollo de la relación porque me ha recordado lo tiernos que eran aquellos primeros amores de la adolescencia: comenzaron saliendo "en plan pandilla" con muchxs amigxs, luego a solas pero despidiéndose furtivamente en la esquina para que no los pillaran y, finalmente, ya siendo "pareja formal", el chico se armó de valor por fin para entrar en su casa y saludar a sus padres. Qué monos, ¿no?

La otra noche me lo encontré paseándole al perro y me provocó muchísima ternura. Cuando volví a casa y se lo cotilleé al Principito, soltó un "ea, otro calzonazos" y se hartó de reír porque de él suelen decir lo mismo.


La verdad es que en esto de los churris casi siempre he tenido la suerte de enamorarme de grandes calzonazos. Eso sí: el Principito es, sin lugar a dudas, el más calzonazos de todos. Pero no sólo conmigo, ¿eh?, él simplemente es así. ¿Sabes el típico "pringao" que no sabe decir que no y acaba ayudando en todas las mudanzas? Ese es mi Principito. ¿Alguien necesita que le lleven al aeropuerto a las 4 de la tarde de un domingo de agosto? Ahí está mi chico, con una sonrisa de oreja a oreja y un cd variado de canciones molonas sobre viajes recién grabada para la ocasión. Vas pillando ya a cuento de qué viene lo de "El Principito", ¿no?

Uy, ahora que lo pienso, él también empezó sacándome al perro... Luego continuó con otros "pequeños" gestos típicos de calzonazos, como ofrecerse a darme masajes en los pinrelillos cuando volvemos de un jolgorio de estos en los que "tienes" que llevar taconazos, no hacer planes sin consultarme ni tomar decisiones antes de escuchar mi punto de vista, no dejarme pasar la aspiradora pudiendo hacerlo él porque pesa mucho y puedo lastimarme la espalda o atravesar la península conduciendo sólo porque actuaba un grupo que me encanta.


Mmmmmmmmm, un momento, espera, ¿esas cosas por las que le dicen "calzonazos", no son las que lo convierten en un gran hombre? ¿Será que la sociedad "condena" a los hombres que son sensibles, cooperadores y solidarios?


Lunes, sexta hora. 4º de ESO. Clase de literatura. Hora de lectura. Actividad: crítica literaria de Crepúsculo. Leemos:
Edward-. Es un error. No es seguro. Bella, soy peligroso. Grábatelo, por favor.
Bella-. No. Te lo dije, no me importa qué seas. Es demasiado tarde.
Edward-. Si estuvieras en cualquier lugar cerca cuando pierdo el control… Nunca olvides que soy más peligroso para ti de lo que lo soy para cualquier persona.
Pregunto quién considera que el texto es romántico. Todas las alumnas levantan la mano.


Vivimos en la era de la información, de lo políticamente correcto y de la igualdad. Todo el mundo sabe de todo, está de acuerdo en que hay que respetar a los demás y da por hecho que mujeres y hombres tenemos  los mismos derechos y deberes (al menos, en teoría).

Las cosas han cambiado muchísimo desde que la Pasionaria popularizó el «Más vale morir de pie que vivir de rodillas». Las Caperucitas modernas ni siquiera se plantean ese dilema. Ellas quieren aprender, trabajar, ser independientes. Sin embargo, piensan que un chico sensible es un blandengue (los chicos no lloran, tienen que pelear), creen que en las relaciones tiene que haber “un poco de guerra” y comentan que si tratas bien a tu pareja, te comen por sopa.

Nuestras abuelitas no podían tener propiedades a su nombre, ni salir del país sin el permiso de sus padres o esposos, ni abortar (vale, nosotras prácticamente tampoco). Ha llovido mucho desde aquel debate parlamentario en el que Clara Campoamor criticó la discriminación en función del sexo y reivindicó el voto femenino. Sin embargo, las Caperucitas modernas van a discotecas donde sólo los chicos pagan por entrar y no ven nada extraño en eso. Al pasar la barca, me dijo el barquero, las niñas bonitas, no pagan dinero.

Nuestras abuelitas iban a clases de costura, nuestros abuelitos hacían la mili. Hoy, tanto padres y madres como profesoras y profesores nos enorgullecemos de educar del mismo modo a los chicos y a las chicas. Sin embargo, a las niñas se les regala muñecas y ropa rosa, mientras que los niños visten de azul y juegan con balones.

Y, como todo el mundo sabe, “las mujeres son más astutas” (eufemismo de “maliciosas”); si tienen carácter, son “histéricas”; si juegan al fútbol, son “marimachos”; si se ponen una minifalda o lucen escote, “manifiestan una actitud indecorosa” o, peor aún, “van provocando”; si disfrutan libremente de su sexualidad, son unas "putas".


Ahora las Caperucitas conducen su propia moto, toman la iniciativa a la hora de ligar y se compadecen de las Caperucitas musulmanas que usan velo. No obstante, sólo es necesario arañar un poco la superficie de nuestra "modernísima" sociedad para descubrir que aquellos prejuicios que coartaron la libertad de nuestras abuelitas siguen existiendo, incluso entre lxs jóvenes. Preguntadle si no a esas adolescentes que fantasean con entregar sus vidas a un chico malote que les quiere chupar la sangre. Preguntadle a las que mantienen relaciones sexuales sin desearlo sólo porque sus chicos quieren.

No es culpa suya, simplemente han interiorizado esas "verdades" que son vox pópuli: Por amor te espero, por amor te quiero, por amor te llevo clavado, aquí en mis sentimientos, por amor te sueño, por amor me entrego, por amarte sería capaz de todo sufrimiento... Y es que te necesito, como la luz del sol porque sin ti no soy nada una gota de lluvia mojando mi cara. Además, quien bien te quiere, te hará llorar.


Mientras persistan los prejuicios sexistas, habrá desigualdad en función del sexo. Y mientras haya desigualdad, seguirán muriendo mujeres en manos de su pareja. Sin embargo, lxs adultxs estamos tan ocupadxs debatiendo sobre si se debe decir “jóvenes y jóvenas”, dándonos palmaditas en la espalda por todo lo que hemos avanzado en cuanto a igualdad se refiere o simplemente mirando con condescendencia a quienes opinamos que para acabar con la violencia de género no basta con llevar un lacito violeta en la solapa, que no prestamos atención a lo que está sucediendo a nuestro alrededor: nuestra Caperucita se cree tan moderna que ni siquiera le ve las orejas al lobo, así que este, en cualquier momento, hará lo mismo que hizo con su abuelita. Comérsela.

Por cierto, si eres de los que van de "lobo feroz" que sepas que:

- Si alguna vez te has divertido soltándole barbaridades a una chica por la calle, tendrás testículos, pero no eres un hombre.
- Si le has intentado imponer a tu pareja cómo vestirse o con quién hablar, tendrás nuez, pero no eres un hombre.
- Si alguna vez has hecho daño a tu pareja, ya sea física o psicológicamente, tendrás escroto, pero no eres un hombre.
- Si consideras que las labores de la casa son propias de la mujeres, tendrás próstata, pero no eres un hombre.
- Y, por supuesto, si has forzado a alguna mujer a mantener relaciones sexuales, tendrás pito, pero desde luego NO ERES UN HOMBRE.

Un hombre de verdad no tiene que demostrar su hombría gritando, amenazando ni mucho menos, agrediendo. Un hombre de verdad sólo se acuesta con una chica cuando ella lo desea, y no disfruta si ella no lo hace. Un hombre de verdad es un compañero de los que se ofrecen a sacarte al perro porque tú estás cansada, de los que toman las decisiones consultándote porque es tu igual, tu socio temporal en esto de la vida.

Así que Pablo, si alguna vez tus amigos se meten contigo, descuida que vas bien encaminado: hoy eres un gran calzonazos y si sigues así, en breve serás un gran hombre.

Imágenes: 1, 2, 3, 4, 5, 6.

http://eepurl.com/3ciLD

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28 COMENTARIOS

  1. Quér buena reflexión, creo que has dado en la clave con uno de los problemas que se presenta en la sociedad actual...

    Feliz día♥
    María {La cajita de música}

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  2. Jajaja!!!. Yo no sé cómo lo haces hija mía, pero siempre me arrancas una gran sonrisa. Verdades como puños. No sabría contar cuántas has escrito. Yo en mi casa, nada de eso. El mío es del otro bando, tengo un Ché Guevara llevado al extremo... el 99% de los días. Pero solo a veces ( ese 1%), consigo que se relaje y hago con él lo que quiero. Y yo, tan ancha!!!.
    Beso grande.-

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    1. Pues dale caña, Maribel, que lo suyo es estar al 50%.

      Otro beso para ti tesoro.

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  3. Entonces yo he experimentado las dos clases de hombres y por suerte hoy en dia estoy con un hombre de verdad.Uno que me respeta y que sabe que yo soy igual que él ,que me mima yque...y que... Menos mal que me di cuenta a tiempo....
    Aunque siguen juzgandome porque no me gustara jugar con muñecas...sino con piezas de construcción...jajaja
    Desde luego Marta vaya reflexión has hecho!!! Y has dado en el clavo!!!
    Sigue disfrutando de tu principito encantador!!! Besooo

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    1. Pues me alegro muchísimo de que hayas sabido con cuál quedarte, chiqui. ¡Vivan los hombres de verdad! Y los lobos feroces, que se pierdan en cualquier bosque y a nosotras nos dejen tranquilas ;)

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  4. Menuda parrafada! Eso sí me la he leído de un tirón, que amena eres jodia! ;)
    Bsos
    Leo

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  5. Muy buen post Marta y lo suscribimos palabra por palabra!
    Besos

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  6. que bien explicas todo hija, así da gusto,
    yo por suerte elegí a un gran hombre que" no lo cambio por ná", espero seguir al menos otros 15 años más así.

    Me acabo de dar cuenta que echaba de menos tus historias......eres una crack, tus alumnos tiene que estar encantados.
    un besazo Aracell

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    1. Psá, depende del día, por lo visto luego soy una cabrona poniendo exámenes muy difíciles jajajajaja.

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  7. Pues a mí me gustan que los hombres tengan esos detalles con una ^^ También puedo decir que tengo la suerte de estar un con hombre genial :)

    Un beso!!

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  8. Nada que objetar . Menos aún en la última parte.
    Enhorabuena Marta!
    Bss
    Sara

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  9. Jajaja...me encanta como escribes y nos cuentas esas historias tan cercanas! Enhorabuena Marta!
    Un abrazo

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  10. Me pongo de pie para aplaudir, mujer... Cuántas verdades juntas, y con qué soltura las enlazas para hacernos reír y pensar al mismo tiempo! Por cierto, ojalá hubiera muchos más "calzonazos" como el tuyo, en vez de los millones de energúmenos trogloditas que pululan por el mundo gritando que "las mujeres, a lavar los platos"... Te mando un abrazo y que tengas una linda semana!
    K.

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    1. Gracias Kassandra, me alegra que te guste el texto.

      Y sí, sin lugar a dudas, si hubiera más hombres como mi pareja, probablemente el mundo sería bastante diferente ;)

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  11. Vale, acepto calzonazos como GRAN hombre, si así hay quien se queda más a gusto, lo acepto. Yo tengo en casa un GRAN HOMBRE, que como tu dices, me da masajes en los pies después de llevar tacones, pero sobre todo, vive conmigo cada día para hacerme la vida más cómoda y feliz, y no hago con él lo que quiero, sino que los dos hacemos juntos lo que creemos que es más conveniente.

    No puedo estar más de acuerdo en lo del lenguaje, (jovenas? jejeje), nos preocupamos por las cosas más superficiales cuando los verdaderos problemas son otros y siguen estando ahí. Y en cuanto a lo del aborto, te diré que hay quien cree que las leyes pueden impedir que una mujer aborte, pero nada más lejos de la realidad, que nadie se haga una idea equivocada...

    Un beso!

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    1. Mujer, lo del "calzonazos" es sólo una metáfora, por supuesto que lo ideal en la pareja es que haya un equilibrio del 50%.

      Con respecto al aborto... Puedes pensar lo que quieras, pero no me negarán que ha habido un retroceso en cuanto a la libertad de elección se refiere, ¿no?

      ¡Otro beso!

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  12. Estoy de acuerdo en todo. Y qué difícil es intentar cambiar esa mentalidad en nuestros alumnos...


    Besos.

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  13. Me ha encantado. Tienes tanta razón, hay tanta verdad en lo que dices. Mi pareja es lo contrario, él y su ombligo, su fútbol, comunicación la justa y detalles más bien pocos. Lejano y frío, como el duro de la película. Cuando me conquistó se comportó como el calzonazos que describes y yo creí haber encontrado un príncipe. La rutina, problemas con los que no contabas, quien sabe qué le han ido devolviendo a lo que creo que es su ser original, durante la conquista sacó sus plumas relumbronas y una sensibilidad que ahora no encuentro por ningún rincón. En cualquier caso, nadie me obliga a seguir manteniendo la situación. La responsable soy yo y yo misma quien permite al machismo habitar conmigo. En semi clave de humor un pequeño relato del machismo cotidiano con el que tantas nos hemos casado. http://relatosmudos.blogspot.com.es/2012/11/he-descubierto-america-los-culos.html

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    1. Pues Rita, no conozco tu situación de primera mano, pero los chicos están para mimarnos y más vale sola que mal acompañada. Siento ser tan dura, pero es así.

      Un abrazo enorme.

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    2. "Preguntadle si no a esas adolescentes que fantasean con entregar sus vidas a un chico malote que les quiere chupar la sangre. Preguntadle a las que mantienen relaciones sexuales sin desearlo sólo porque sus chicos quieren."
      Es curioso, de eso mismo trata mi último post.
      Y no es que fantaseen, es que ALARDEAN de machote-malote, lo que les sirve para justificar su anti-feminismo (hay que ser muñequitas sexy, sólo así eres mujer-mujer para el hombre-hombre). Y ojalá esos comportamientos se redujeran a las chicas adolescentes e inexpertas. Las mujeres expertas y maduras se MUEREN por ese mismo modelo de hombre. El problema es muy serio y triste.
      Gracias por dedicarle un post a este tema y por favor ¡dale un achuchón a tu precioso Joe Cocker de mi parte!

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  14. Muy buen post y gran reflexión sobre muchos temas que se podrían incluir en un solo problema. Es algo difícil de cambiar, pero si hay algún modo de hacerlo creo que es a través de la educación. Así los consejos preventivos no serían necesarios.

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  15. Guuuuaauuuuu!!!!!! Despues de leerte, nada mas que añadir. Preciosa reflexion.....no podria estar mas deacuerdo!! Ole!
    yo lo veo tan claro....pero a su vez resulta tan dificil que segun q sector de la sociedad lo vea igual....

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  16. Plas, plas, plas!!! Se puede decir más alto pero no más claro y más bien expresado!

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