Hacia rutas salvajes

Fuente: MW | Works
El otro día leí que el modo de vida de lxs habitantes de lo que se considera "el primer mundo" (puff, qué nombre tan feo ¬¬) está provocando una considerable reducción del porcentaje de bacterias y microorganismos que vivían en nuestro interior y nos hacían más resistentes y, por lo tanto, sanxs.

¿Será esta una de las razones por la que muchxs eternxs urbanitas, aun sin ser conscientes de ello, estén huyendo de las ciudades para reencontrarse con una forma de vida más relajada y conectada con la naturaleza?

Diría que en lo que respecta a esta tendencia de regreso al mundo rural en muchas ocasiones no se trata de una cuestión espiritual; lo que pasa es que en cierto sentido nos lo pide el cuerpo: la libertad de sentirnos totalmente solxs, rodeadxs de un entorno natural, disfrutando de la belleza de lo sencillo, del aire puro, la paz... Como le ocurrió al protagonista de la película (y libro) cuyo título da nombre a esta entrada y de la que me he permitido citar algunas frases míticas porque, no sé a vosotrxs, pero a mí me han entrado muchas ganas de alejarme también de la civilización para descubrir el sentido de la vida, como él hizo, cuando he visto este granero tan peculiar.

Situado en un entorno soberbio de EEUU, el Cañón de Barn, fue rehabilitado por Mw|works para convertirlo en una singular vivienda en la que se ha optado por descartar ese tradicional estilo rústico un tanto ñoño característico de las casas de campo para destacar sus elementos arquitectónicos y crear un ambiente industrial pero muy cálido y sosegado. El lugar perfecto para DESCONECTAR, ¿no os parece?

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18 COMENTARIOS

  1. Me ha encantado esa fantástica casa, además yo creo que por necesidad tenemos que alejarnos un poco de las ciudades, ya que al menos a mí, me lo pide el cuerpo!, estar rodeado de tanta naturaleza y respirar aire puro y limpio, recarga las pilas a cualquiera la verdad! En fin... como de momento no me puedo permitir una casa en el campo, soñaré despierta con la que nos has enseñado hoy!. Por cierto, te he dejado un premio en mi blog!, Un beso guapa. Feliz semana!

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  2. El entorno es divino de la muerte, la verdad. Me encantaría pasar ahí una temporada, al menos. Aunque reconozco que a mí el estilo campestre me gusta mucho (sin ñoñerías). Besotes!!!!

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    1. ¡Ya te digo, a mí me sentaría de lujo un retiro temporal para asar choricillos en esa chimenea o ver atardecer desde la butaca del porche!

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  3. Me parece un lugar precioso, de echo me iba ya mismo sin pensarlo. Yo también siento esa necesidad de naturaleza y campo de la que hablas, vives el doble y aprecias mucho más las cosas bonitas del planeta. Algún día cuando pueda haré un pensamiento :)

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    1. Yo llevo tiempo con ganas pero, chica, me vine a enamorar de urbanita y no hay manera...

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  4. Yo lo tengo claro: pienso jubilarme en un pueblito del Cabo de Gata, aunque todavía no tengo decidido cual.
    Me encantan las casas así.
    Besos

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    1. ¡Qué pedazo de idea! Bueno, bueno, me has hecho ver la luz, en serio, porque siempre me he imaginado retirarme en el interior porque las costas están masificadas... Pero el Cabo de Gata es perfecto, que por allí sí que hay zonas prácticamente vírgenes y preciosas... Mmmmmmmmmm... Lo mismo somos vecinas de abuelitas.

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  5. Ufff no sé como a mi hermana le encanta tanto la ciudad...yo siempre huyo de ella... Y si es aqui voy enseguida...me quedaria...
    Besos

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    1. Me temo que llegas tarde, ya nos la hemos pedido unas cuantas xD

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  6. Pues sí que está chulo ese granero?, alejándose del típico rústico y aún así rústico ideal para soñar...
    Bss

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  7. Qué situación más privilegiada para tener una preciosa casa como esta, me encanta el aire industrial-rústico!!
    Bsts guapa

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  8. He leído "Hacia rutas salvajes" y se me ha iluminado la cara, ¡qué peliculonazo!. Pero creo que yo preferiría vivir en esa casa y leer el libro que en la furgoneta de Alexander Supertramp. Soy de pueblo, pueblo...y la verdad es que después de un tiempo se echa de menos la civilización...

    Besos

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  9. Es el paraíso perfecto para no regresar, nada de desconectar y ya. Jajaja!! Buen día, perla bonita.

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  10. Eso, eso, escapemos de la civilización para que las bacterias vuelvan a colonizar nuestro intestino!! Qué romántico, me apunto!
    No, en serio, me han gustado mucho las frases. Y el título.

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    1. Jajajajajajaja, oye, ¿por qué no? Mejoramos el funcionamiento de nuestro intestino y buscamos el sentido de la vida xD

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  11. Me encanta! Menudo sitio! Nosotros hace un par de años prácticamente huimos de Madrid... Entre el mogollón que somos y la mala gestión de la ciudad, se nos hacía cada día más cuesta arriba. Nos fuimos cerquita, que todavía la city tira mucho, pero a una zona que prácticamente está metida del el campo :) Desde entonces como mucho hemos cogido un catarro leve! jajaja
    Hay que andarse con ojo, se de una pareja que empezó así y acabó yéndose a la patagonia!

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    1. A mí me pasó al contrario, fíjate: hasta los 17 años no me puse enferma NUNCA. Entonces me vine a la ciudad (bueno, no estoy segura de que Cádiz sea una ciudad pero para mí que venía de una aldea lo era) y me salieron mogollón de alergias de repente.

      Así que no descarto lo de acabar en la Patagonia. De hecho me encantaría vivir una temporadita en Argentina ;)

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